Cuando la pandemia de COVID-19 llegó a Brasil, una ola de crispación también se extendió por la población, provocando la aparición de posiciones enfrentadas en las redes sociales. Con las controvertidas apariciones públicas del presidente Jair Bolsonaro, en un contexto en que las instituciones políticas brasileñas parecen cada vez más cerradas a la participación de la sociedad, la ciudadanía se vio obligada a reaccionar y tomar posición, encontrando en las redes sociales el espacio idóneo para la lucha por su derecho a decir. En tal estado de cosas, este texto consiste en un estudio sobre el uso, en particular, de dos hashtags #voceacabou y #vocênaoémaispresidente en la red social Twitter con el objetivo de someter a análisis y a debate algunas conexiones entre sujeto, lenguaje y poder, basados, sobre todo, en la noción de resistencia en discurso. De forma general, entendemos la resistencia en discurso como la toma de conciencia del sujeto de su derecho a decir en el aquí y ahora, enfrentándose a sí mismo como sujeto hablado por el otro, defendiendo su propia dignidad frente a las relaciones establecidas entre el poder y la pandemia.

Comenzamos el artículo con una reflexión destinada a distinguir la resistencia de otros movimientos políticos/poéticos semejantes que implican una respuesta defensiva ante una opresión con la finalidad común de poner fin a un estado de cosas considerado injusto, haciendo tornar lo invisible/inaudible en un visible/audible compartido. Así, defendemos la idea de que la resistencia se distinguiría de la “desobediencia civil”, la “insumisión”, la “oposición”, la “insurrección”, la “sedición” y la “rebelión” o “revuelta”, no tanto por sus causas primeras o sus fines últimos como por sus medios. Concebiremos la resistencia, concretamente en el ámbito de las redes sociales, como un arma defensiva del sujeto frente a sí mismo, que utiliza discursos contra discursos dominantes considerados agresivos contra ciertos derechos fundamentales como el de decidir sobre su propio cuerpo y su salud. Consideraremos la resistencia en discurso como la calidad de unos discursos que proliferan rápidamente para hacer frente con tenacidad a una especie de “plaga” (políticas intolerantes o de odio), gracias a ciertas características que detallamos en este trabajo. La finalidad de los discursos de resistencia no es acabar con las estructuras del poder, ni invertirlas, ni subvertirlas, sino simplemente reivindicar unos derechos esenciales. Dicho de otro modo, la finalidad primera de la resistencia, tal como nosotros entendemos este concepto, es la resistencia en sí misma. Más que como una forma de desobediencia o de disidencia (que implican generalmente acciones colectivas y una cierta organización en el marco de una oposición política), entendemos la resistencia en discurso como una forma de no-conformismo discursivo ante lo intolerable.